Las flores iluminan de colores los prados verdes.

 

 

Paseos y jardines se impregnan con el intenso perfume de los sanjuaninos, la naturaleza nos anuncia la llegada del solsticio de verano y, con él, la noche de San Xuan.
 

Noche mágica, celebrada desde siempre con varias tradiciones por toda la región, algunas todavía se conservan en algunos pueblos y ciudades y otras han quedado en la memoria y en las leyendas de los pueblos.

Se cuenta que desde la noche hasta el amanecer toda la naturaleza adquiere cualidades mágicas y regala prodigios de salud, buena suerte y felicidad. Es la noche mágica del fuego y del agua.

Todo es posible en la noche de San Juan. Podemos encontrar los tesoros escondidos de las Ayalgas ocultas en los bosques y los de las Xanas, si logramos esquivar al temible Cuélebre, y quizás alguna Xana nos regale su presencia y se deje ver al amanecer peinando sus dorados cabellos con peines de oro y plata, o colgando su colada de oro. También hay que tener cuidado especialmente en esta noche con los traviesos y burlones Trasgus y con todos los invisibles habitantes de la naturaleza, que en esa noche, parece ser, tienen mucha actividad.

Para la celebración de la noche, previamente se preparaban las hogueras; en otros lugares se plantaba el árbol y se enramaban las fuentes.

Al caer la noche, canciones y bailes alrededor del fuego acompañados de una buena espicha y de mucha alegría, y cuando en el transcurrir de la noche el fuego vaya menguando, se saltará sobre él.

Se cuenta también que las aguas y el rocío durante esa noche adquieren cualidades curativas y algunos acudían a impregnarse con el rocío de la mañana, a bañarse en los arroyos y ríos o a beber de las fuentes, para que les trasmitieran las beneficiosas propiedades. Flores, plantas y árboles también son bendecidos mágicamente durante la noche; por eso se recogían en esa noche y se guardaban, propiciando la felicidad en los hogares. El que en esa noche encontrara el trébol de cuatro hojas tenía la buena suerte asegurada durante todo el año.

¿Quién conseguirá coger la flor del agua, quién será el primero en posar los labios en el agua de una fuente sobre los reflejos que produce el primer rayo de luz en el agua, la mañana de San Xuan? Cuentan que esa es la misteriosa flor del agua; otros dicen que es una extraña flor que está bajo las aguas y que fue depositada por los ventolines; es la flor de la hermosura, de las dichas y venturas que las bellas Xanas custodian.

También se cuenta cómo los animales del ganado familiar eran conducidos hasta las inmediaciones de las hogueras para que respirasen el humo y fueran preservados de enfermedades. A los aperos de labranza también se les acercaban ramas encendidas con olorosas y humeantes hierbas para alejar las plagas de las cosechas.

Estas son tan solo algunas de las tradiciones y leyendas de la noche mágica de San Xuan en Asturias, pero hay muchas más, algunas muy particulares dentro de las celebraciones de un determinado pueblo o zona.